Existir es recordar
Hace unos años me tocó una de esas etapas que no parten la vida en dos, sino que la dejan irreconocible. Perdí amigos, negocios, dinero. Perdí también la idea que tenía de mí mismo. Dejé de ser quien era. Lo olvidé.
Cuando me hicieron esta lectura, así se sintió esa primera carta: la muerte rozándome de cerca, cuchillos atravesándome la boca, la sensación de haber llegado a un punto después del cual ya no se vuelve igual. Miedo. Terror. Cuchillos. Rumores falsos.
Lo que vino después fue arduo. No sabía por dónde empezar, así que me fui a Nueva York. A escapar. Creí que una maestría iba a cambiarme la vida, y sí la cambió, pero no de la manera en que yo había imaginado. Entré por negocios y terminé escribiendo un libro. Un libro que ya estaba en mí desde antes, en la memoria, en los olores, en un lugar antiguo y sagrado. Y tuvo que salir así: de golpe, con fuerza, con alma propia.
Así nació eXis mi novela. Nació después de la pérdida, del suelo, del dolor, del llanto por todo lo que ya no estaba.
La siguiente carta que me lanzo Judith habla de ese trabajo. Por eso eXis es, para mí, una salvación y una labor importante, pero también una rendición ante mi propia vida. Es recordar.
Judith hizo algo increíble al leer todo eso en apenas dos cartas. Y al verlas, sentí que estaba en el camino correcto: ayudar a Gael y Andreas (protagonistas de mi historia) a lograr aquello para lo que vinieron, para la magia, para el amor, para nosotros. Porque a veces escribir no es crear algo nuevo, sino volver a lo que estaba enterrado pero vivo. Para hacerme recordar lo que realmente importa. Para hacerme recordar que existir es recordar.
Las dos cartas que siguen son, en el fondo, lo que busco para mi historia y para las vidas de mis personajes. Un buen futuro para Gael y Andreas. Para todas las historias que se abren desde ellos, y para todas las dimensiones que conectan esa. Las dos últimas cartas no anuncian un final: anuncian un estado. Una forma de estar en el mundo sin deuda con el pasado, con el corazón en su lugar y la vida sostenida desde dentro.
Un hombre que no huye. Un cuerpo que se queda. Un jardín que ya no necesita permiso para florecer.
Si eso existe para ellos, también existe para nosotros. Y si existe, entonces ya está ocurriendo en algún lugar.
Quizás escribir eXis no fue imaginar una historia, sino abrir una puerta que ya se está viviendo.
Gon Vas
Aquí un comentario mío, queridos míos os quiero agradecer mucho a todos los colaboradores, creadores de hermosas historias y hasta láminas, que lleváis cocreando este hermoso proyecto conmigo desde hace ya dos años.
Respecto al texto de hoy, me tocó mucho el corazón, la verdad. Me emocioné mucho al leer el texto, porque realmente siento que estoy cumpliendo “mi misión” ,al apoyar a los creadores, al darles este espacio y la inspiración, más su mensaje de su alma, nada es mejor que saber que lo estas haciendo bien, que vas por tu camino.
Tras cada caída al abismo, hay una nueva versión de ti, mismo, más sabia, más pulida y lo mío es justo eso, “Pulir los diamante en bruto, que sois” y me encanta, me llena , me dá una felicidad que no es posible explicar.
Y realmente agradezco por la aparición dentro del mismo texto, es un honor ser parte, desde adentro como inspiración y desde afuera como lectora e interpretadora de los textos.
Si os animáis a participar avisarme con un mensaje, el plazo acaba el 15 de Junio, aún nos caben 4 historias más, e suna buena oportunidad.
Aquí os dejo el primer relato de esta temporada
Aquí el texto que inició esta serie.
Y también os comparto la recopilación de la anterior temporada.





Gracias por hacerme parte! Querida Judith!